Año nuevo [Por Carmen Aristegui]
Ha empezado 2009. El que, aun antes de nacer, fue catalogado ya como un año maldito. Año que rozará linderos de lo apocalíptico si nos atenemos a expertos y autoridades.
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Ha empezado 2009. El que, aun antes de nacer, fue catalogado ya como un año maldito. Año que rozará linderos de lo apocalíptico si nos atenemos a expertos y autoridades.
Hace exactamente 20 años se dio un primer gran paso para cambiar el rostro político de la ciudad capital y empezar a restituir derechos políticos y ciudadanos conculcados durante décadas a los habitantes del Distrito Federal. Una tarea a todas luces inconclusa.
No hay en México, en su historia reciente, un mejor caso que muestre el sometimiento al que pueden llegar personas e instituciones –que se supone son la representación formal de la sociedad– ante poderes fácticos o intereses particulares, como la Ley Televisa.
Roberto Rock planteaba –no sin razón– sus preocupaciones a raíz del asesinato de Rodríguez Carreón: "Lo único más impresionante que el creciente número de periodistas asesinados, es el clima de apatía en el gremio mexicano ante este problema, a cuya sombra hay un fenómeno generalizado de autocensura. ¿Qué hacer?".
¿Atentado o accidente? ¿Qué fue lo que realmente ocurrió la infausta tarde del 4 de noviembre en la Ciudad de México? ¿Qué explica que el Learjet 45 en el que iban Juan Camilo Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos y las demás personas que murieron –dentro y fuera de la aeronave– haya perdido la comunicación minuto y medio antes de estrellarse, después de una caída en picada en la calle Ferrocarril de Cuernavaca, en Las Lomas de Chapultepec? ¿Había o no llamas en el avión, como dicen algunos testigos, antes de impactarse? ¿Hubo impericia, falla técnica o acción deliberada?
Alejandro Junco de la Vega, presidente del Grupo Reforma, dictó la semana pasada, en Nueva York, un discurso francamente estremecedor sobre la realidad del México de hoy: narcotráfico, violencia y ausencia de un Estado de derecho.
Con una espontaneidad y contundencia infrecuentes en los funcionarios, Luis Téllez, el secretario de Comunicaciones y Transportes, dijo lo que piensa sobre la magnitud de la crisis que se avecina: Será "monumental".
Cuando esto se escribe, todavía no es suficientemente claro si se realizará esta noche en Mississippi, el primero de los tres debates programados entre los candidatos Obama y McCain por la Casa Blanca. De último momento, y en plena coincidencia con el desplome en las encuestas –que lo colocan ya casi 10 puntos abajo de Obama– el republicano anunció la suspensión de su campaña y, de paso, le propuso a su rival que el primer debate sea pospuesto para que los dos, con sus respectivos partidos, se concentren en Washington y sorteen conjuntamente la quiebra de los mercados. La maniobra resulta de tal forma convenenciera, políticamente hablando, que Obama, por supuesto, no cayó en el garlito y se ha negado a cancelar el encuentro.
Por una y mil razones, y sin rastro alguno de duda, el Senado de la República se inclinará este año por otorgar su máxima presea, la medalla Belisario Domínguez, al distinguido ciudadano y periodista Miguel Ángel Granados Chapa.
Casi como respuesta, por anticipado, a la multitudinaria marcha de mañana –que exigirá cuentas a las autoridades por la ola de violencia, inseguridad y secuestros que asola al país–, el crimen organizado lanzó una inédita campaña nacional de desprestigio contra el gobierno de Felipe Calderón y sus Fuerzas Armadas acusándolos de brindar protección al Cártel de Sinaloa. Situación que explicaría, según los narcomensajes, la ola de violencia e inseguridad que vive México. Un desafío insólito del narcotráfico, en tiempos en donde la exigencia social se reduce al "si no pueden, renuncien", de Alejandro Martí, o a la revocación de mandato en la que insiste Muñoz Ledo.
La teoría dice que la razón principal para la existencia de un Estado radica en garantizar la seguridad, la vida y los bienes de las personas. Eso justifica que sea, precisamente, el Estado quien detente una serie de mecanismos legales y de autoridad frente al ciudadano, que incluyen el monopolio de la violencia, que se ejerce a través del Ejército y de las instancias policiacas. Cuando eso ocurre la sociedad tiene la certeza de que si se comete un delito, será sancionado y, en su caso, el daño resarcido.
Equipos de agentes de inmigración están recorriendo el país tocando puertas, rastreando las esquinas de jornaleros, parando autos conducidos por extranjeros y allanando fabricas, en busca de trabajadores indocumentados. Es literalmente, una cacería humana que no solo esta causando estragos en familias de inmigrantes pero desgastando los recursos de la agencia de Inmigración. De tal manera, que han decidido pedir ayuda.
En tiempos de congoja, incertidumbre y descomposición, como los que hoy vivimos, debería prohibirse que poetas, escritores y dramaturgos se murieran. Más, si se mueren juntos. Qué desamparo. Dos figuras, queridas y entrañables, se fueron esta misma semana. Uno tras otro. Los dos después de largas despedidas. Después de largas enfermedades. Los dos, cada quien desde su pluma, contándonos su adiós. Narrando, paso a paso, cómo se desprende la vida de los cuerpos de quienes no se quieren ir.
Entre insólito, patético y ridículo resultó lo que hizo la principal televisora del país con el presidente del Senado, Santiago Creel. Borrarlo, como remedo estalinista, de la pantalla de televisión y, por lo tanto, de la escena pública es algo que alcanza ya tintes enfermizos de quien o quienes tomaron la decisión. Entre otras cosas porque no se trata de un hecho aislado.
Los ciudadanos de la pequeña población de Risaralda invadieron las calles. Había coloridos listones colgando de los postes y decorando tanto árboles como rejas. Una caravana encabezada por seis caballos fue seguida por automóviles y motocicletas. El ambiente era de fiesta. Se sentían los olores de la típica comida colombiana y había botellas de champaña listas para descorchar.
A la nefasta cadena de errores que marcaron los trágicos hechos del News Divine, el pasado 20 de junio, le ha seguido otra larga cadena de despropósitos que han colocado al gobierno de Marcelo Ebrard en la peor crisis de su trayectoria política. Ebrard, que hoy forma parte de las –siempre anticipadas– listas de los presidenciables, se juega con esto no sólo sus márgenes de actuación como gobernante en la ciudad, sino su capital político rumbo al 2012.
St. Barth’s - Encontré de nuevo el paraíso. Justo cuando pensé que había visto las playas más bellas del mundo, llegué a la isla francesa antillana de St. Barth’s y me quede pasmada con su belleza natural. Aunque llegar aquí, bueno eso fue otra historia.
Una sociedad que busca democracia no puede darse el lujo de abandonarse al conformismo y renunciar a la verdad. El camino puede ser largo, fragmentado o sinuoso.
Vienen de diferentes partes de América Latina. Traen consigo sus costumbres, su cultura y su bandera. Cada quien su idiosincrasia. Pero una vez que llegan a Estados Unidos se dan cuenta que todos están en el mismo barco. Todos son inmigrantes que vienen con el mismo deseo de superarse y que enfrentan a menudo los mismos obstáculos para lograrlo.
Los ciudadanos del mundo no tenemos derecho a votar –aunque casi deberíamos– pero sí a opinar sobre los procesos electorales del país más poderoso de la tierra.